|

La compra de libros, música, zapatos y ropa son la bestia negra de mi vida (y de mi bolsillo).
Puedo dividir el año en tres partes:
1.- Todo el año: libros y cd’s
2.- Dos veces al año , en primavera y otoño: un poquito, pero poco, de ropa “actual”.
3.- Un vez al año: las rebajas.
Soy una especialista: siempre consigo cosas estupendas a bajo precio.
¿El secreto?: nada de grandes almacenes, boutiques o tiendas pequeñas en dónde tienen que tratar de vender todo porque si no se lo comen.
¿Lo que más detesto?: cuando voy a un gran almacén, tipo CI, y ves un gran cartelón que dice “Rebajas hasta el 70%”. Miras ilusionada y aquello que te gusta está a un 30% menos y lo que tirarías sin dudar a la basura está rebajado en un 60% ó 70%.

Ayer que me levanté un poco cabreada (de esos días malos que no sabes por qué), voy al CI, me acerco a la sección de Ralph Laurent y después de mirar un rato le digo a la impoluta y estilosa vendedora ¿Por favor, me puede ud. Decir QUÉ es lo que está rebajado al 60 ó 70%?.
Se me quedó mirando comprensiva y me contesta: “Tiene vd. Toda la razón pero es lo que nos dicen que hay que hacer”.
Y a lo que iba: será por aquello de la crisis, pero me he hecho con un roperito, de “marca”, la más de chulo. Y no quiero pensar más. Hoy viernes me voy a El Rocío a la presentación de Triana y vuelvo el domingo. El lunes, 30 de enero, miraré la Visa. Hasta entonces no vuelvo a pensar en rebajas.
|