¿CAMBIO DE PERSONALIDAD?
Última actualización el Lunes, 30 de Enero de 2012 14:21 Escrito por Isabel Lunes, 30 de Enero de 2012 13:38

La Ermita con la marisma al fondo
Este finde hemos estado en El Rocío: era la peregrinación de Triana, que mueve mucha gente, y es un pretexto para vernos con gente que no frecuenta tanto la aldea como nosotras.
Y siempre tengo un pensamiento intermitente: para alguien que no nos conozca bien, tanto S. y yo podemos dar la impresión de ser unas pijas adineradas, muy cultas, elitistas y con un círculo de gente, en Madrid, que te cagas.
En parte, nada más lejos de la realidad. Sería escupir al cielo no reconocer que vivimos bien (toco madera) entre otras cosas porque hemos tenido la suerte, aparte de años, de tener una buena preparación (conseguida a base de esfuerzo propio) y trabajar en puestos más o menos importantes; pero tenemos hipoteca, muchas veces no vamos de vacaciones a depende qué sitios y según qué meses nos cuesta llegar a final de mes.
Y sí, es cierto que conocemos gente ¿importante? en Madrid pero con la que nos relacionamos como mucho (de motu propio) dos o tres veces al año y porque no nos queda más remedio.

Nuestra amiga Ana. Más arte no se pué tener.
Sin embargo, estas pijas adineradas, cultas y elitistas dónde son más felices es en la aldea de El Rocío donde nuestro amplísimo círculo de amigos consiste (salvo excepciones) en agricultores (ojo, agricultores, no terratenientes aunque alguno hay) criadores de animales, gente de la construcción, gente de la música que lucha por sobrevivir (cantaores, guitarristas, bailarines), etc. cuya principal prioridad en esta "reuniones" es que te encuentres a gusto y disfrutes. Todo el mundo se desvive por el otro y cuidado con abrir la boca para decir, por ejemplo, ...ainsss que sed tengo...", para que media docena de personas se levanten dispuestas a traerte lo que quieras.
Esta gente sabe, a su manera, de todo. Con ellos puedes mantener conversaciones sobre el campo, los sinverguenzas de la política (que para ellos son casi todos), los animales, las cosechas, el paro, la amistad, la familia ... y a su manera un poco brusca y a veces poco inteligible (por los acentos andaluces), te encuentras con gente con un sentido común y una inteligencia natural que ya quisiéramos "los de ciudad".

Para el paseo por la marisma tienes que apañar tu vestimenta un poco
Nosotras nos encontramos cada vez mejor con este tipo de gente. Gente que no compite por ser más lista o tener más dinero que tu. Es, simplemente, gente que vive y deja vivir, que no te cuestiona nada que, a lo más, se ríe de ti por vivir en Madrid: "¡niñaaaaaaaaaaaaa qué s'ta perdío a ti por la capital, venirse pa'ca, coño!.


Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.