DAR LA ESPALDA
Última actualización el Jueves, 19 de Mayo de 2011 20:08 Escrito por Isabel Sábado, 14 de Mayo de 2011 16:56
Hoy voy de trascendente, que lo sepáis y sin que sirva de precedente.

En el Rocío, mirando la marisma, abril 2011
En la vida tenemos que lidiar constantemente contra todo y con todos. Cuando somos pequeños nuestros padres son Dios, como el famoso cuento que da título a la magnífica recopilación de Auster y aún así, tenemos tantas cosas por aprender que todo es un camino lleno de obstáculos, aprender a andar, a hablar, a relacionar con otros niños, a separarnos de nuestros padres...
De jóvenes. Ufff, de jóvenes. Es la época de mirar a nuestros padres por encima del hombro. Lo sabemos todo, lo queremos todo, no sabemos nada, tampoco sabemos exactamente qué queremos, y el encabronamiento es con nosotros mismos y con todo el mundo pero quién lo paga son nuestros padres.
Luego ya viene una época en la que trabajas o estudias, la libertad que te dan es mayor, te sientes más a gusto contigo mismo, te echas novio/a, te casas o arrejuntas, compras o alquilas una casa, igual hasta tienes hijos. Y, salvo casos que los hay, de tragedias familiares, la vida parece que te sonrie.
Pero no es asi. Es una tregua que se te concede. Tienes que tener una gran serenidad y madurez para ir encajando sucesos: gente querida que se va para no volver, desengaños amorosos, desecuentros con cualquier persona ya sea de sangre o no, vida laboral que no era lo que querías o lo que pensabas. Pruebas vitales y dolorosas para quién nadie nos preparó.
Muchos nos derrumbamos y/o somatizamos, malviviendo, otros se refugian en la religión o en ellos mismos y se encierra en su caparazón cual tortuga. Hay para todos los gustos pero, los menos, son los que encaran los problemas con una sonrisa y un echar pa’lante digno de elogio.
Sin embargo todo es más sencillo que eso y copio el cuadro de la bloguera “hormiga”, que si lo asimilas y lo interiorizas no hay vuelta de hoja. Si no puedes resolver una cuestión : dale la espalda, mirar para adelante y no volverte so pena de convertirte en una estatua de sal y quedarte así toda la vida.
(¿Estoy tratando de convencer al alguien, aparte de a mi misma?).

Fuente: http://hormigacontraelmal.blogspot.com/


Comentarios
PENA: jejeje, la "reconcoma" que palabra más mexicana. Pues si, el "reconquimiento " te envenena no es bueno, pero quitárselo de encima tampoco es fácil. Se hace lo que se puede, anyway
BLAU: tía, ¿sólo 6 dias en Caracas?. Es complicado tener la familia propia tan lejos, no me extraña que tengas el corazón dividío. Habrá que pensar en alguna solución, pero seguro que alguna tiene tiene que haber.
Bienvenida de nuevo¡¡
Así que, visto lo visto, YO también voy a dar la espalda, hala!
Un beso y una burbuja.
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