DE VERDADES Y DE MENTIRAS

La verdad anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.

(Miguel de Cervantes)

 

Esta segunda semana de febrero acontecimientos sociales, políticos y económicos me han tenido de lo más entretenida: la tenista Arancha Sánchez Vicario demandando a sus padres, la inhabilitación del juez Garzón, la Reforma Laboral...

Arancha Sánchez Vicario

Todos estos casos tienen sus simpatizantes y sus detractores y no hay forma de que unos y otros se pongan de acuerdo. Sólo en el caso de la tenista, muchos han dicho que, independientemente de que tenga razón o no, lo de publicar sus memorias poniendo a caer de un burro a sus padres la significa como una persona indecente: si estás convencida de que te han estafado vete al juzgado, no hagas público un caso así porque puede, ya se verá, que si tus padres han hecho un uso indebido o equivocado de tu dinero. Pero ¿el sacrificio de ellos durante toda tu vida deportiva no cuenta?, ¿hasta casi los 40 años no te has puesto a revisar tus facturas, cuando a los 20 ya andabas sola de torneo en torneo?. Como dicen muchos comentaristas eres carne de Sálvame y programas parecidos. Pobre niña rica  que hace bueno el refrán “cría cuervos, que te sacarán los ojos”.

  

El juez Baltasar Garzón

Lo de Garzón, en fin, qué comentar. Que no es un juez perfecto. Vale. ¿Hay algún juez perfecto?. Me temo que no. Y ¿a quién o a qué beneficia su inhabilitación?: pues ahí está la respuesta del por qué de esa durísima condena.

En cuanto a la Reforma Laboral está muy bien para los ricos y empresarios. Mal para los trabajadores de tres al cuarto, o sea: la inmensa mayoría de la población activa de España.

 

Viñeta humorística sobre la Reforma Laboral

Todo esto me lleva a pensar que, desgraciadamente, no hay una verdad absoluta en la mayoría de las ocasiones. Hay acontecimientos que, dependiendo del papel que juguemos en él tendremos una visión diferente de lo que sucede, así que podría decirse que algunas verdades, son verdades relativas, parciales y a veces son una distorsión de la realidad.


Todas nuestras expectativas y sentimientos, nuestros miedos, culpas o inseguridades le dan un tinte diverso a los hechos como si cada uno llevara unas lentillas de colores distintos que hiciera que uno vea todo rojo, o todo negro….

Ya lo señalaba el poeta Ramón de Campoamor ((1817-1901), al final de uno de sus poemas:

Y es que en el mundo traidor
nada hay verdad ni mentira:
todo es según el color
del cristal con que se mira.

Inciso: mira que detestaba a Campoamor en mis tiempos, que nos obligaban a memorizar sus humoradas y dóloras, agggggggggggg

 Cuando vivimos ocurre algo parecido: no somos objetivos, no estamos en posesión de la verdad porque cada persona tiene su propia versión de ella, bien por educación, vivencias, conocimientos o lo que sea.

Por eso LA VERDAD es huidiza y nadie, absolutamente nadie tiene la verdad completa,

Pero en estos casos que he mencionado en el primer párrafo también hay MENTIRAS y esto ya es más complicado porque cuando uno miente es consciente de que lo que está diciendo es diferente de la verdad.

Estoy segura de que Arancha miente cuando dice que está en la ruina, a tenor de la lista de patrimonio inmobiliario que ha salido en la prensa.

En el caso de los jueces que han juzgado a Garzón, no me atrevería a decir que han mentido, digamos que entre lo bueno y malo que haya hecho Garzón, se han quedado con esto último.

De la Reforma Laboral, qué decir. No hay más que acudir a las hemerotecas y ver lo que decían los peperos en tiempo de elecciones  y lo que han redactado. Han mentido clara y llanamente.

Y es esto: la relatividad de la verdad y la conciencia de la mentira, hiere, daña y lastima, y hasta mata.

Antes de decidir mentir (hay mentiras “piadosas”, por ej.) o decir la verdad (pareces más viejo/a de lo que eres), estás gordísimo/a) hay que preguntarse quién gana qué y cuál es la intención.

Cada persona en la intimidad de su propia conciencia sabrá cuales son sus intenciones al hablar, ya sea con la verdad o con la mentira y será de justicia que que cargue con las consecuencias de haber mentido o haber dicho aquella verdad.

Hala, y después de esta disquisición pseudofilosófica en la tarde de un frío sábado, me quedo más ancha que pancha.

 

Comentarios   

 
0 #1 Kika Fumero 14-02-2012 11:45
Efectivamente, la verdad absoluta NO existe. Siempre hay, como mínimo dos verdades. La mentira, sin embargo, si es obvia, pues requiere de una intención de ocultar/engañar /desvirtuar...v amos, que esa intención existe "sí o no", no hay "tu tía"! :-)

Un abrazo, ISA!
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