LA TÉCNICA Y YO
Última actualización el Martes, 05 de Abril de 2011 05:16 Escrito por Isabel Lunes, 04 de Abril de 2011 16:28
Soy una completa inútil en manualidades. Y por estas entiendo desde reparar cualquier cosa que se estropee en la casa hasta colgar un cuadro o un adorno en la pared. Además siempre he pensado que si hay profesionales para hacer estas cosas ¿por qué tengo que hacerlas yo que además de no saber no tengo el menor interés por aprender?.
Lo único que se, porque no tengo más remedio, es utilizar cualquier aparato de la cocina y no exagero cuando quiero buscar un canal especial en el TV y le tengo que decir a S., ¡porfi, cómo se hace esto!...
En fin, cada uno vale para lo que vale ¿no?. Y yo para esto bien poco.
Este es el rincón de mi despacho con todos los elementos que se han estropeado de forma misteriosa y que, de igual forma, ahora funcionan.
Esto viene porque no doy crédito a lo que me ha pasado en las dos últimas semanas. En este tiempo todos, pero TODOS los días, en el trabajo han tenido que subir los informáticos a mi despacho. Cuando el scanner no hacía cosas raras, era la impresora, o el teclado que no escribía o el disco duro o el acrobat no me funcionaba, o no podía usar el DNI eléctronico o el monitor “se iba a dormir” Qué frase más simpática, oye.. Lo raro es que subían los informáticos, tecleaban algo en su ilegible lenguaje y no encontraban nada raro, pero a mí las cosas no me funcionaban. Se iban y funcionaban.

Este es el rincón de casa para trabajar. La pierna que se ve por un lado es la de S. que tiene unas formas muy peculiares para sentarse.
Pero lo malo no acaba ahí. En casa tenemos 4 ordenadores: dos de mesa y dos portátiles, uno para cada una. Pues bien, he tenido la suerte de estropear los dos míos que no tenían ni dos años de antiguedad. El de mesa es que se cayó al suelo cuando intentaba centrarlo y algo le pasa a la pantalla que arreglarlo cuesta casi 600 euros. El portátil es que ha tenido mucho tute el pobre. Se han caído la letra “m” y la “k”, pero funcionan si le das, aunque te quedas con un agujerito en el dedo. Pero la gota que colmó el vaso era que era imposible conectarse a internet. Apretamos todos las clavijas, enchufamos y desenchufamos todo lo habido y por haber y nada de nada. Ay Dios. Sin internet, sin correo eléctrónico, sin las últimas noticias de los periódicos. Too much for me.
Así que el sábado a primera hora fuimos al PC City a comprar otro, pero solo uno ¿eh?, el portátil lo llevo a arreglar ¡por estas!, impensable viajar y no llevarse el cacharro.
El nuevo ya está colocado y funcionando (gracias a S.) y ahora tengo que hacerme con él porque el Word tiene las teclas puestas en otros sitios. El Explorer es el 8 y yo tenía el 7. Ayssssssssssssss, qué difícil se hace todo con las cosas nuevas.


Comentarios
No se lo que es mejor, jejeje
Dita sea¡
:Pirate: :Pirate: :Pirate:
Respecto al tema de las maldiciones, sugiero una plegaria a Sta. Tecla, patrona de los informáticos (y supongo que de las informáticas también) antes de entrar tu despacho cada mañana. No sé si será efectiva, pero como con el no ya vas...
Suere con el nuevo ordenador. No te olvides de la plegaria a Sta. Tecla.
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