¿NIÑOS?. NO, GRACIAS
Escrito por LA OTRA Jueves, 06 de Agosto de 2009 19:06
¿NIÑOS?. NO, GRACIAS.
{mosimage}Lo primero: avisar de que la que suscribe esto no tiene por qué estar de acuerdo con los autores que se citan. Más bien es un tema para reflexionar, si a uno le apetece, sobre uno de los mitos de todos los tiempos: la mater-paternidad. Y esto viene a cuento a causa de una tarde de compras en un centro comercial madrileño en que montones de niños de distintas edades y de distintos padres corrían, gritaban, berreaban, tiraban la mercancía al suelo, se peleaban y demás lindezas ante la mirada complacida de sus progenitores o familiares que, ante una mirada asesina del resto del personal, te miraban asimismo desafiantes y agresivos tal que diciendo “¿qué passssa?, son niños ¿no?” con lo cual una se moría de darle un guantazo a los padres o retorcer el pescuezo a las pequeñas bestias. O viceversa.
Servidora, que ha criado a cuatro hijos, 4, se confiesa ferviente admiradora de Herodes en los tiempos que corren y considera que muchos padres de hoy son dignos, como poco, de algún tormento de origen chino como el de las cosquillas en los piés.
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Así pues, deseando trasladar tanto mi mala milk al papel, busqué un artículo de hace un par de años en El Periódico, cuyo titular era “Por qué tener hijos acorta la vida” y en el que afirma lo siguiente:
“En el año 1977, Thomas Kirkwood formuló la teoría del soma desechable: el organismo debe elegir en qué invertir sus limitados recursos. Dicho de otro modo, demostrando que incluso en biología tienen aplicación los refranes: quien mucho abarca, poco aprieta.
Dos de estas opciones alternativas son longevidad y reproducción; vivir más o dispersar la semilla. En 1998, Kirkwood publicó en Nature un análisis de datos de longevidad y reproducción en la aristocracia inglesa, encontrando una consistente correlación inversa: las mujeres con más hijos y las que alumbraron a edades más tempranas vivieron menos.
Dos años más tarde, un estudio exhaustivo confirmaba las conclusiones con datos de 153 países. Según los autores, incluso descontando la influencia del desarrollo y las condiciones de vida en cada país, fecundidad y longevidad son excluyentes.”.
Curándome en salud y teniendo en cuenta, como ya he dicho, que soy madre of four, afirmo que esto sólo es válido desde que Kirkwood dio a conocer su investigación o sea, en el 1977. De ahí para atrás no cuenta.
{mosimage}Ahora viene un libro absolutamente recomendable. Tanto por el tema como por lo divertido que es. Pero, por favor, hay que leerlo sin prejuicios. Se trata del de Corinne Maier publicado por Península en el 2008 y en el que trata de echar por tierra muchos de los mitos que rodean la maternidad.
El libro está estructurado en forma de 40 capítulos cortos en los que la autora reflexiona y critica el hecho de que en la sociedad actual tener hijos se haya convertido casi en una obligación moral. Es lo que ella llama "reproducirse a cualquier precio". Critica que se haya montado todo un negocio alrededor de la maternidad, que tener hijos se haya convertido casi en una moda y también los discursos estúpidos que se derivan del hecho de procrear o no. Según ella, tener descendencia no es ni un derecho ni una necesidad: es una posibilidad. Hace una reflexión sobre la obsesión por procrear y toma como ejemplo la típica pregunta que se les hace a muchas parejas cuando llegan a una cierta edad: "¿Para cuándo los niños?", prueba de que tener descendencia parece haberse convertido en una obligación cuando en realidad debería ser una elección.
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Mi niño no “me” come (aggggggggggggggg)
Aborda el tema de las parejas que deciden no tener descendencia y cómo parece que están mal vistos por la sociedad y tienen que aguantar comentarios como "La pobre debe ser estéril" o "No saben lo que se pierden". Reivindica el derecho a poder decidir sin que nadie te juzgue y el hecho de que, no por no tener hijos, se es egoísta. Las personas que se decantan por no tener descendencia no son mejores ni peores que las otras: simplemente han elegido una opción que difiere de la general.
Maier arremete contra lo que ella llama profesionales de la infancia que se dedican a escribir manuales y a pregonar toda una serie de pautas estúpidas que los padres modernos siguen como si fueran un dogma en vez de usar el instinto natural de toda la vida (que es lo que mejor funciona).
Pone como ejemplo la lactancia materna y los debates que hay con respecto a este tema, cómo muchas madres que deciden darle el biberón a sus hijos son consideradas casi "las terroristas de la tetina" y la de argumentos estúpidos que giran alrededor del tema, como que el niño se va a traumatizar por criarse con biberón o va a estar menos sano. Ella opina que debería ser una decisión personal y no una obligación colectiva. Hace referencia también a lo que podríamos llamar la "generación de padres de manual" que crían a sus hijos según lo que dictan los manuales publicados por los que ella define como charlatanes: libros sobre cómo hacer que el bebé duerma bien, tenga un sueño placentero, cómo educarlo, cómo hacer que se lo coma todo, cómo decirle "no" sin traumatizarlo, etc. Ufffffffffffffffff, no tienes más que pasarte por alguna librería por cutre que sea y la sección “maternal” es impresionante.
{mosimage}Otra obsesión de los padres de hoy por criar a un hijo perfecto (¿quién no conoce algún caso?) lo que supone que niños de un añito tienen en casa medio Toys'R'us porque el juguete "X" estimula la psicomotricidad, el juguete "Y" les desarrolla la inteligencia y el juguete "Z" hará que sean pequeños Einsteins.
El culto al hijo que tienen muchas madres y padres es lo peor de lo peor: el hijo ante todo olvidándose de que ellos, antes que madres y padres, han sido y son personas y es más, se olvidan que sus hijos son SUS hijos y que el resto del personal no tiene por qué aguantar a niños maleducados, gritones y salvajes como los muchos que se pueden ver hoy en dia. Y que conste que no exagero nada. En fin.
Fuentes:
http://www.publico.es/ciencias/022535/hijos/acorta/vida
http://www.ciao.es/NO_KID_40_Buenas_Razones_Para_No_Tener_Hijos_Corinne_Maier__1216640

