YO NO ERA ASI (creo) (III)
Última actualización el Domingo, 21 de Agosto de 2011 14:23 Escrito por Isabel Domingo, 21 de Agosto de 2011 14:02
Como será de malo el trabajo que hasta te pagan para que lo hagas

Fuente de la foto: http://www.fotolog.com/erysed/55536547
Soy funcionaria desde casi siempre y ya se sabe la mala fama que tiene este colectivo. No voy a discutir sobre ello porque no quiero dar a pié a estupideces. Trabajadores buenos y/o malos los hay en todas partes y además para los más agresivos: es funcionario quien puede, no quien quiere.
A lo que voy es que durante más de 30 años he trabajo duramente y qué, casualidad, que en todos los sitios dónde iba a parar había muchísimo trabajo, horarios infernales, horas extras que, por supuesto, no se pagaban, agendas imposibles, 24 horas de lunes a domingo y vacaciones conectada al ordenador y al teléfono oficial, etc., etc. pero con unos jefes estupendos que te ayudaban y motivaban y que me enseñaron a usar y utilizar el término “servicio público”. Y yo, encantada de la vida.
Así ha sido hasta hace algo más de un año en la que la desgracia me hizo caer en una Unidad con unos personajes que casi acaban con mi salud física y mental. Unos indeseables en todos los sentidos.
Me cambié de lugar y ahora, por motivos de presupuestos y otras gaitas que no entiendo muy bien, no hay donde mucho elegir, y el sitio que me tocó en suerte la verdad es que no va conmigo nada de nada. Es un trabajo rutinario, de mucho papel, que nunca había hecho y al que me ha costado adaptarme, si es que me he adaptado. De los compañeros y jefes nada más que cosas buenas que decir: infinita paciencia con mi torpeza, errores que he cometido y corregidos educadamente, etc., etc.
El cambio de sitio ha significado una reducción importante de dinero pero, a cambio, más tiempo libre. No trabajo por las tardes, si un día estoy enferma no pasa nada si no voy, tengo mi propio horario, dentro de un orden, salgo a tomar café si quiero y algunas ventajas más que no es que me compensen mucho (era una apasionada de mi trabajo), pero es lo que hay.

A primeros de agosto estuve en El Rompido, en casa de una amiga que también es funcionaria. También ha tenido algunos problemas que no sé exactamente en qué han consistido porque ella no ha comentado y yo no he preguntado y ahora se encuentra, creo, en mi misma situación: en tu trabajo que no le llena mucho, rebaja importante de sueldo y más tiempo libre.
Hablando del tema me dice “ahora soy de esas funcionarias que desayunan en Hipercor” y no tuvo que añadir más porque entendí perfectamente lo que quería decir y pensé, qué desperdicio de gente debido a unos cuantos imbéciles, generalmente NO funcionarios, que te encuentras sin querer: gente valiosísima relegada a puestos de na que te cuestan asumir y te producen sensaciones de rabia, impotencia, desvaloración y otras cosas contra las que tienes que luchar para no entrar en una depresión.
Afortunadamente creo que mi querida Merche ha superado estas sensaciones y yo también y en cuanto vuelva al curro después de las vacaciones voy a poner un cartel en mi mesa que ponga: “ahora soy de esas funcionarias que desayunan en Hipercor”, aunque cualquiera de estos centros me pillen a kilómetros de mi trabajo.
Quién me lo iba a decir a mi.


Comentarios
Soy de las que muere matando jejejej, una tontería como otra cualquiera, pero a estas alturas no voy a cambiar digo yo.
Yo he tenido mucha suerte hasta hace un año que sufrí de mobbing ¡después de más de 30 años de trabajo impecable! y fué cambié de sitio.
En todas partes cuecen habas pero cuando le toca a una............ ..ufff, que mal se pasa.
Besos
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