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La amistad duplica nuestras alegrías y divide nuestra tristeza

Ayer sábado aterrizó Ico procedente de Argentina, pero no es una mujer, es un todo terreno. S. y yo quedamos con ella y con su amiga (que no digo su nombre porque creo que no quiere, de momento) a las 9 de la noche en una terraza de Madrid.
Después de presentarnos, hablar de mil cosas, beber 2 martinis cada una (a saber lo que ellas llevaban antes), a las 11 , más o menos nos fuimos a un lugar céntrico lleno de bares de copas donde estuvimos bailoteando hasta las tres de la mañana en que S. y yo nos fuimos porque no podíamos más y alllí se quedaron las dos lindezas con ganas de seguir hasta dentro de una semana como mínimo. Que cruz¡¡¡.
Ico nos tiene que agradecer el haber conocido el martini con naranja, que no lo conocia y le encantó. De nada, mona
Ha sido una suerte haber conocido a estas dos personas, aunque haya sido unas pocas horas. Todo lo que pueda decir es poco, sólo que nosotras nos lo pasamos como los enamos y esperamos que ellas también.
Ya hemos insinuado algún otro encuentro menos precipitado y más tranquilo aunque me temo que a Ico no la mantienes sentada ni atada a una silla, Dios que vitalidad después de 13 horas de vuelo y no se cuantas más sin dormir, y el jet lag ese, etc., etc. No es humana, que lo sepais
Su amiga ¡LEE LO MISMO QUE YO!, o sea que es otra rara avis en este mundo de internet y la primera que conozco que no me dice "qué raro lees".
Especialmente y personalmente les tengo que agradecer a las dos que con su presencia y conversación me hicieron olvidar por unos momentos un grave problema familiar que tengo. Gracias amigas.
Un beso muy fuerte para las dos, que sigamos manteniendo la amistad, que nos veamos cuando podamos y que hablemos de cosas serias, de tonterías y nos riamos de todo, de todos, incluidas nosotras mismas.
Hasta pronto amigas¡¡¡
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