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MERCEDES SOSA
1935-2009
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No quiero quedarme huérfana
Todos mis cantantes preferidos rondan la setentona ó más y a veces me desespera que puedan desaparecer algún día. Leonard Cohen (1934), Chavela Vargas (1919), Bob Dylan (1941)... y hoy ha desaparecido La Negra, un 4 de octubre de 2009.
Estos, algunos más y otros que ya han muerto han conformado mi espíritu (aunque suene cursi) desde que era una jovencita hasta ahora. En ellos me he refugiado cuando tenía penas, a ellos recurría cuando estaba feliz. He seguido su trayectoria durante muchos años, conozco sus vidas al dedillo y creo que no exagero si digo que tengo toda su música.
El 18 de septiembre de 2009, Mercedes Sosa ingresó al Sanatorio de la Trinidad, en Buenos Aires, debido a una disfunción renal, la cual había evolucionado negativamente hacia un fallo cardio-respiratorio. Su estado de salud se volvió crítico el 2 de octubre de 2009; a partir de entoces, el cuadro de salud de la artista de 74 años se había deteriorado, habiendo sido inducida a un coma farmacológico. Su organismo se deterioró con el correr de las horas, hasta desencadenar su fallecimiento a las 5.15 a.m. (hora argentina) del 4 de octubre de 2009.
{mosimage}Haydée Mercedes Sosa (San Miguel de Tucumán, 9 de julio de 1935) Conocida como Mercedes Sosa y en su país también como La Negra Sosa, fue una cantante de música folclórica y típica argentina reconocida en América Latina y Europa. Considerada como una de las principales cantantes de Argentina y una de las exponentes de la denominada nueva canción latinoamericana. Incursionó en otros géneros musicales como el tango, el rock y el pop, entre otros. Entre las canciones con las que se ha destacado en el cancionero latinomericano se encuentran "Canción con todos", "Alfonsina y el mar", "Gracias a la vida", "Al jardín de la república", "Balderrama", "Como la cigarra", "Duerme negrito", etc. Entre sus álbumes se destacaron Canciones con fundamento (1965), Yo no canto por cantar (1966), Mujeres argentinas (1969), Homenaje a Violeta Parra (1971), Cantata Sudamericana (1972), Mercedes Sosa interpreta a Atahualpa Yupanki (1977), Mercedes Sosa en Argentina (1982), Alta fidelidad (1997).
{mosimage}Precursora junto a su marido Manuel Óscar Matus del 'Movimiento del Nuevo Cancionero' (corriente renovadora del folklore argentino), grabó su primer disco 'Canciones con fundamento' en 1965. Pero sólo era el principio. Un año más tarde EEUU y Europa se rendían a sus pies con 'Zamba para no morir'.
Sufrió en carne viva la censura y la persecución en la década de 1970, pero no se rindió. Y sus canciones, con letras cargadas de contenido social se convirtieron en himnos para los argentinos. 'Hasta la victoria', 'Traigo un pueblo en mi voz' o 'A que florezca mi pueblo' son un ejemplo de ello.
Pero al igual que para el pueblo, su música no pasó desapercibida para los gobernantes. Le prohibieron cantar en lugares públicos, llegando el momento en el que tuvo que exiliarse a Europa, más concretamente a París, donde vivió un año. Madrid fue su siguiente destino, allí continuó trabajando. En 1982 regresó a la Argentina.
{mosimage}A lo largo de su carrera llegó a compartir escenario con artistas como Fito Páez, Julia Zenko, Nito Mestre o Charly García. La excelente relación que tuvo con sus compañeros tuvo su máxima expresión con el disco 'Cantora I', donde interpreta sus éxitos acompañada de Joan Manuel Serrat, Caetano Veloso, Jorge Drexler y Shakira, entre otros. Por él, opta a tres Grammy Latinos 2009.
Mercedes Sosa se distinguió por su magnífica voz, con registros de soprano y de una belleza muy singular, y su conexión con todas las grandes figuras del folklore latinoamericano, desde Atahualpa Yupanqui a Violeta Parra. Sus interpretaciones de la Cantata Suramericana o la Misa Criolla recibieron premios internacionales. Sin embargo ella siempre se consideró una "negra petisa (una mujer pobre, morena y pequeña), sin glamour, tal y como se refiere a mí la oligarquía de mi país". "Este es un país de negros", decía con ironía, "en el que todos son rubios".
{mosimage}En los últimos tiempos, cansada y enferma, aseguraba encontrarse feliz, rodeada de afecto. "Tengo suerte", decía, "...pero me ha costado mucho". La Negra Sosa luchó hasta el final por cumplir los objetivos del Manifiesto del Nuevo Cancionero que firmó en Mendoza, en 1964, cuando sólo tenia 28 años, y en el que se proponía renovar la canción argentina popular para conseguir que "se integre en la vida de todo el pueblo, expresando sus sueños, sus alegrías, sus luchas y sus esperanzas".
Como sería imposible escoger una de sus canciones, me quedo con una de mis favoritas y una de las más bellas letras de amor de todos los tiempos.
"Años", de Pablo Milanés:
El tiempo pasa
Nos vamos poniendo viejos
Yo el amor
No lo reflejo como ayer
En cada conversación
Cada beso cada abrazo
Se impone siempre un pedazo
De razón
Vamos viviendo
Viendo las horas
Que van pasando
Las viejas discusiones
Se van perdiendo
Entre las razones
Porque años atrás
Tomar tú mano
Robarte un beso
Sin forzar el momento
Hacía parte de una verdad
Porque el tiempo pasa
Nos vamos poniendo viejos
Yo el amor
No lo reflejo como ayer
En cada conversación
Cada beso cada abrazo
Se impone siempre un pedazo
De razón
A todo dices que sí
A nada digo que no
Para poder construir
Esta tremenda armonía
Que pone viejo los corazones
Porque el tiempo pasa
Nos vamos poniendo viejos
Yo el amor
No lo reflejo como ayer
En cada conversación
Cada beso cada abrazo
Se impone siempre un pedazo
De temor
Fuentes:
http://www.mercedessosa.com.ar/marcosmaster.htm
http://www.youtube.com/watch?v=7utC-Gg3bm4.
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/04/cultura/1254649054.html
http://www.elpais.com/articulo
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