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No guardo rencor pero tengo memoria
(Proverbio)

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.
Cuando se tiene un problema gordo con un familiar o un amigo muy querido y tu no puedes solucionarlo por mucho que lo intentes y esto te afecta a lo bestia, tanto física como mentalmente, el camino a recorrer es complicado.
Tienes la sensación de que te estás volviendo loca, no sabes cómo actuar con esa o esas personas, sufres lo indecible, el problema ocupa tu mente las 24 horas del día y acabará destrozándote entera.
Cuando te das cuenta de que no se trata de tu propia "paranoia", que realmente no "puedes" ni contigo misma es la hora de recurrir a un profesional que, de manera objetiva, ponga las cosas en su sitio. El camino a recorrer es largo, difícil y con muchos recovecos, pero si no lo haces, ahí te quedas, hecha un trapo y, exagerando, un desperdicio humano.
En mi andadura de este año 2011 he tenido que recurrir a un loquerillo. Que no pasa nada, es un profesional médico como otro cualquiera y yo, como persona inteligente que soy (jejejeje), no tengo ningún poblema en reconocer que no puedo con mi vida y que necesito ayuda externa.
En una ocasión, mi loquero Javier, me dió unos consejos "obligándome" a cumplirlos a rajatabla si queria salir de esta. Los estoy cumpliendo y es cierto que me encuentro mucho mejor aunque ya me dijo que esto es un aprendizaje, no una varita mágica.
Pero lo dicho anteriormente: la solución no es fácil y el camino a recorrer, largo y cuando parece que has controlado una situación, un sentimiento, va y sale otro. Dita sea¡¡¡.
Como tengo que ir a consulta todos los meses, de momento, le dije que los "deberes" que me puso están dando buenos resultados pero que ahora tengo otros sentimientos muy negativos y que me están dañando como son, el resentimiento, la impotencia, una profunda ira y, como siempre, el enorme dolor que no me abandona.
Y he aquí, resumida, la charla que me dió:
El resentimiento es un sentimiento negativo que poco a poco se va «colando» en el corazón de las personas. Es una manera brusca y acumulada de mostrar el daño que nos causan. La persona afectada, al no decir en voz alta que le han herido o que le están haciendo daño, guarda la parte más negativa de lo sucedido con cierto odio, ira, enfado, agregando también sensación de decepción. Y el resentimiento genera rencor, y el rencor pide y clama deseos de venganza respecto de la persona que nos ha ofendido.
Sentirse enfadado o incluso sentir resentimiento en algún momento dado no es algo que esté, ni bien ni mal. Sin embargo, sentir constantemente enfado, ira, rencor o estar recordando cosas que te hacen daño y/o causan dolor no sólo es perjudicial desde el punto de vista emocional, también repercute en nuestro organismo, en nuestra salud física: entre otras cosas, la presión arterial como el ritmo cardiaco se disparan al doble su actividad normal provocando a la larga una innumerable lista de enfermedades y malestares de todo tipo que pueden tener graves consecuencias para ti.

¡OJO!, que esta foto no va contra nadie, sólo que me encanta la expresión inglesa, a la que quitaría el "you" y sustituiría por el "me")
En realidad, dejar de sentir resentimiento, rencor y dolor tiene una clave muy clara y concreta: deja de tener expectativas hacia las personas:
Cuando dejas de esperar de los demás, y renuncias a todos esos ideales que la sociedad nos hace creer que “deben ser”, como que la familia debe de ser “así o asao” para funcionar bien, o que la pareja debe de tener ciertos detalles y actitudes para que sea apropiada, o que tus amigos deben ”comportarse de tales formas”, etc, entonces ya tienes ganado el primer paso del terreno.
Debemos acostumbrarnos a la sinceridad de las personas y aceptarlas como son, no tomarnos sus actos de forma personal. Muchas veces las personas están confundidas, se sienten solas, no saben que hacer con lo que sienten, y huyen o se muestran indiferentes, gritan y pelean . Si sus actos realmente te hieren, entonces tienes que desaparecer, no tratar de luchar contra lo imposible, a menor que quieras acabar así:

NB: para ser honesta y sincera debo añadir que también me habló de la comprensión y del perdón. Pero, francamente, no estoy preparada de momento para esto, así que lo dejo para otro post.
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