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El perro, posee belleza sin vanidad, fuerza sin insolencia, valentía sin ferocidad, y todas las virtudes del hombre y ninguno de sus vicios”
(Lord Byron)
No es que hoy, 20 de abril del 2012, sea un día malo, es que me voy a dedicar a hablar de perros. He estado varios días en Málaga y a la vuelta las cocker se han comportado como siempre que las dejo: me “castigan” con su indiferencia uno o dos días, así que hoy tocaba el que ya estuvieran “normales”.

La silla que véis a la izquierda es la que uso cuando estoy sentada para el ordenata. Las tres se ponen siempre detrás. Y cuando no estoy, como ahora, significa ¡"a ver si te pones a trabajar de una vez"¡
Tener tres perros la verdad es que un poco de locos sobre todo para las personas que, como S. y yo, somos “demasiado responsables”: la cantidad de veces que no salimos para no dejarlas solas, o salimos y volvemos rápido, la visita mensual de la veterinaria a casa, la visita, también mensual, de la “pelu", que viene a casa con su camioneta rosa chillón y las lava, peina, recorta el pelo un poco si hace falta, la comida especial, la residencia dónde las dejamos cuando nos vamos de viaje largo que nos cuesta un pastón porque es de las mejores que hay en la provincia de Madrid y además exigimos que estén las tres juntas y solas (sin otros perros), con lo que las tienen que meter en un chenil grande….

Teresa, la peque, con su pose más distinguida
Pero todo eso nos compensa, aunque alguna vez protestemos porque no podemos hacer este ú otro viaje corto, que es cuando mi hijo Miguel (el de las mellizas) se traslada a casa con toda la familia, pero claro, esto no es siempre posible. El también tiene sus compromisos, sobre todo desde que tiene su propia familia.

Lola, la mediana y la única que tiene manías: su pasión son los zapatos y las zapatillas. De cualquiera, no es escrupulosa. Esta es de S.
Pero está claro que ni S. ni yo podríamos prescindir de ellas: son una fuente inagotable de amor, alegría, diversión, compañía y risas. ¿"Compañía", pensaréis?. Pues si, para mi que soy la que más tiempo estoy en casa ellas son mis interlocutoras para todo: me paso mucho tiempo hablándoles de esto u aquello mientras ellas me escuchan atentamente, y encima ¡no me juzgan ni me contestan!, así que puedo expresarme libremente, que no es poco en estos tiempos.

Aunque sabe que le vas a regañar, siempre te enseña su trofeo y, en este caso, Teresa se pone al lado para solidarizarse.
Estoy absolutamente convencida de que nos hacen más humanos: los cuidados y el amor hacia los animales, creo o quiero creer, nos hacen demostrar mayor empatía y actitudes positivas hacia ellos, y así aprendemos a actuar de la misma manera con las personas.
Pepa, la mayor y Teresa. A Pepa no le hace ninguna gracia la pequeñaja pero ésta la persigue siempre, es inasequible al desaliento
Y me encanta que las mellizas las vean como parte de la casa de las “tatas”: juegan y hablan con ellas como si fueran otros niños y yo desde luego me parto de risa cuando se tiran todas al suelo hechas un revoltijo y ves una patita por aquí, una mano por allá, un “socolloooooo”, o un ladrido de alegría…

Lola es el bellezón de la casa. Lo peor es que ella lo sabe...
Claro que de vez en cuando protestamos porque son revoltosas jugando entre ellas dentro de la casa, o pesadas pidiendo mimos, o plastas queriendo salir al jardín cada dos por tres, pero les damos una orden y obedecen (bueno, casi siempre…).
Y ahora copio, parcialmente, lo que he leido en la web que cito al final y que me ha encantado:
"..Tener un perro es lo mejor que le puede pasar a un ser humano, tendremos un amigo fiel durante mas de 10 años, aprenderemos los que es respetar al prójimo y que los perros son la mejor medicina para las personas enfermas.
Es un remedio efectivo contra la depresión ya que nosotros seremos los responsables del mismo, todas las necesidades de nuestro amigo serán cubiertas por nosotros, no tendremos tiempo para encerrarnos a deprimirnos porque al tener un nuevo amigo tendremos que ocuparnos de él.

Teresa y sus tesoros
Si ud no sale mucho de su casa, el sedentarismo desaparece porque el perro necesita ejercicio con lo cual nosotros también tenemos que salir a caminar y nuestra salud se vera favorecida.
¿Se siente solo? Olvidese de la soledad siempre tendrá a alguien que le preste atención.
¿Es soltero, divorciado, viudo, no consigue pareja, busca novia/o por Internet?. Tampoco lo conseguirá de ese modo, con un perro se abren un montón de caminos, al ir a parques, a plazas conocerá mucha gente que le preguntaran por su perro, además si es tímido ya tiene un tema para empezar a hablar: los perros, y a lo mejor conoce al amor de su vida como me paso a mi...."
Fuente:
http://elperroperfecto.blogspot.com.es/2008/12/por-qu-tener-un-perro.html |