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"¿N., aceptas a N. como tu legítima esposa (esposo), amarlo y respetarlo, de hoy en adelante, en lo próspero, en lo adverso, en la riqueza, en la pobreza, en la enfermedad y en la salud, hasta que la muerte los separe?"

Los actualmente Duques de Palma llegando al Palacio de Marivent la noche del 24 de febrero de 2012.
Vaya por delante que soy izquierdosa, religiosa y monárquica, a mi manera (no es una contradicción, aunque lo parezca pero no ha lugar explicarlo ahora), y que la infanta Cristina y su marido me han caido siempre como el c., por lo antipáticos y distantes que aparecen siempre. Nada que ver con la jacarandosa infanta Elena.
No voy hablar ni por supuesto defender la imputación de Urdangarín en el caso Noós, etc. (aquí señalo que escribo esto porque no se trata de un caso de violación, asesinato, tortura, maltrato, etc., que en estos casos la cosa cambiaría). El yerno real será juzgado y condenado si debe serlo (bueno, esta es otra historia a tenor de lo que ha sucedido y sucede con los capitostes peperos valencianos y de otros lugares), pero un ¡olé! por su mujer que en estos momentos está con él, como dicta el matrimonio religioso, también el no religioso e incluso añadiría las parejas de hecho.
Lo que pase después (respecto a la pareja), ya lo veremos. |