|
Hey…¡¡¡ no preocuparse que la cosa no va por mi (creo). Se trata de un artÃculo aparecido en El Pais dominical y que me ha hecho pensar un poquito sobre mi y sobre otras personas conocidas que siempre se están lamentando, viendo la botella medio vacia y preocupándose mà s por el pasado que por el presente y el futuro. Que existe, aunque algunos se empeñen en decir que no.
Del informe entresaco algunos párrafos que reconozco cuando me han querido ayudar o yo he querido ayudar a alguien:
No me cansarÃa de decir que lo primero somos nosotros. Que cuando depositamos nuestras esperanzas en algo vivo: un hijo, un marido/esposa, un amigo, y no digamos ya en cosas materiales, indefectiblemernte acabaremos desencantados porque la gente falla, nosotros fallamos, vosotros fallais…. Y hasta que no nos convenzamos que estamos en esta vida más solos que la una (generéricamente hablando), siempre sufriremos por algo que nos han hecho o que no nos han hecho los que nos rodean:
|
|
|
El Mundo es como una gran partida de mus: no puedes cantar las cuarenta.
Vivimos en una sociedad que tiene unas reglas : unas estas escritas (las leyes) y otras no están escritas. En definitiva, las tienes que cumplir todas, da lo mismo como sean.
Vamos a dejar a un lado las reglas escritas, por lo obvio de las consecuencias.
¿Y si no cumplimos las reglas no escritas? En este caso las consecuencias son muy variopintas.
Está claro que, en mayor o menor grado, todos necesitamos la aprobación de los demás para sentirnos valorados y apreciados. Adaptarse a cada situación y no generar conflicto. ¿Por qué? Pues yo creo que para salvaguardar nuestro pequeño castillo.
|
|
|
|