DECIR NO
Última actualización el Domingo, 29 de Julio de 2012 14:23 Escrito por Isabel Domingo, 29 de Julio de 2012 14:17
No conozco la clave del éxito, pero sé que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo
(Woody Allen)
La semana pasada fui a mi cita, bimestral ya (¡ gracias a dios ¡), con mi loquero particular y después de las primeras frases de hola, me alegro verte, que tal estás, como sigue todo, etc., etc.
Le dije: todo va bastante bien, pero necesito que me ayudes en algo: “… a aprender a decir que NO….”. Primero puso cara de extrañeza y luego soltó la carcajada. ¿Y eso?, me preguntó. Y le contesté que, aparte de situaciones extremas cercanas a mí, y que he estado aprendiendo a superar, con bastante éxito por cierto, me he dado cuenta de que la mitad o más de mis “problemas” pasados, presentes y, quizá futuros, es que no sé decir “NO” a las personas que me rodean.

Diván de Freud
Casa Museo de Freud (20 Maresfield Gardens, Londres)
Las personas, especialmente las mujeres hemos sido educadas tradicionalmente en la abnegación y en el sacrificio para atender a las necesidades ajenas: hijos, padres, familiares ancianos... Es lo que hemos visto en nuestras madres y/o abuelas y decimos tranquilamente : “!qué buena y sacrificada era xxx, hizo todo lo que pudo por mi bienestar o el de mi padre o abuelos o…¡!. Sin pensar nunca o casi nunca en lo que ha significado en su vida para esa persona, toda su bondad y sacrificio.
Leí hace tiempo algo así como que los budistas dicen que la bondad y/o la abnegación es un “egoísmo inteligente”. Nada que ver con el “espíritu de sacrificio” que nos han inculcado para con los demás. El “egoísmo inteligente” sería algo así como comprender que tu propio bien es inseparable del de tus semejantes. Y obrar en consecuencia.
Siempre he pensado que las personas “que lo dan todo por los demás” son esencialmente egoístas, inseguras y necesitadas de la aprobación de los demás, porque decir SÍ siempre o casi siempre es porque, dejando aparte cierta “bondad” mal entendida, preferimos decir siempre “sí”, por cobardía, para evitar situaciones de confrontación, por comodidad, para “comprar” agradecimientos y amistad, etc. Un error total porque al final tenemos la impresión de que somos tontas o gili…

En general nos cuesta decir NO porque es más fácil y menos comprometido decir SÍ. De entrada evitamos un momento tenso, luego ya veremos cómo resolvemos el tema, si podemos, si está en nuestra mano. Error. Deberíamos respetar nuestro tiempo antes que el de los demás.
Todo lo anterior no significa que en un momento dado nos neguemos a ayudar o hacer algo por alguien, pero esto no significa que puedan decir de nosotros: “… puedes contar con fulanita para lo que quieras, siempre que lo necesites…”. Pues no.
En momentos puntuales se puede ayudar a quién sea en lo que sea, pero no como modo de vida personal. Al menos para mí (bueno, estoy empezando a practicar) porque deberíamos aprender a respetar nuestro tiempo antes que el de los demás.
So pena que quieras ser Teresa de Calcuta que yo, para nada.
.

Comentarios
Besitos
besos,
PD. sobre las negaciones y eso, un libro muy recomendable: Cuando digo no me siento culpable, de Manuel J. Smith
Un poco deprimente
besos,
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.